Una tragedia donde murieron cuatro adultos y una niña, vuelve a destacar la importancia de mantener la ventilación en todos los ambientes. Cuáles son los síntomas a tener en cuenta y cuándo el color de la llama indica que hay que estar alerta, según los expertos. El monóxido de carbono es silencioso, no da señales, no deja rastro, pero se acumula en el aire y reemplaza al oxígeno en la sangre. Cada año, con la llegada del invierno, los hospitales reciben nuevos casos. No hay explosiones ni fugas ruidosas. Según los expertos se trata de un gas tóxico, inodoro e incoloro que se produce por la combustión incompleta de materiales carbonados, y cuyas consecuencias pueden ir desde síntomas leves hasta la muerte.